Hace cinco años Vusi, que
entonces tenía 13 años, sufrió quemaduras graves. Una noche se despertó
envuelto en llamas: una vela se cayó durante la noche y prendió su manta, y
poco después el fuego invadió toda su habitación. Las llamas le quemaron la cara,
las manos y los pies.
Después de pasar muchos meses en
el hospital, Vusi volvió a su hogar llevando prendas de contención elásticas de
color marrón para el rostro y las manos a fin de que las cicatrices no
crecieran excesivamente ni sobresalieran, como sucede a menudo.
Desde el principio, Vusi estaba
muy susceptible en lo que respecta a su apariencia. En la calle y en la escuela
se reían de sus prendas compresivas, que se asemejaban a una máscara, y lo
comparaban con un personaje de televisión enmascarado. La prolongada estadía en
el hospital y el estrés psicológico le causaron problemas en la escuela,
retardando su escolarización. Pese a todas estas dificultades, Vusi se ha
convertido en una persona simpática, amistosa y con una sonrisa encantadora. Le
gusta mucho la música y dedica parte de su tiempo a labores de voluntariado con
niños ciegos y otros discapacitados, alentándoles a que hagan más ejercicio.
La primera organización africana
de ayuda a los quemados, Children of Fire, ayuda desde hace 12 años a los niños
que han sufrido quemaduras graves, de modo que puedan someterse a
intervenciones quirúrgicas complejas y recibir tratamiento y educación.
Actualmente esta organización también se dedica a los problemas de seguridad en
la comunidad, informa a las personas en riesgo acerca de cómo prevenir las
quemaduras por fuego y les enseña a prestar primeros auxilios y a combatir los
incendios. También ayuda a los inventores de cocinas y estufas de queroseno o
de biocarburante a divulgar más sus inventos, e igualmente promociona el uso de
candeleros más seguros.
En junio del 2007, 15
adolescentes que habían sobrevivido tras sufrir quemaduras, junto a otros
jóvenes voluntarios, subieron al Kilimanjaro en una campaña para concientizar respecto
a las quemaduras y los medios para prevenirlas, así como para promover la
tolerancia hacia las personas discapacitadas y desfiguradas. Vusi fue uno de
los que subieron hasta más de cinco mil metros y otros 12 llegaron a la cumbre.
Esta historia se repite con frecuencia en México y de me deja entrever
que las quemaduras son también una cuestión de pobreza social y económica que deja grandes secuelas físicas, estéticas, fisiológicas y psicológicas.
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Informe mundial sobre prevención de las lesiones
Consultado: 24/03/2015