Éste blogg tiene por objetivo proporcionar información respectiva a las quemaduras, su clasificación, causas que las generan, necesidad de atención inmediata, complicaciones y secuelas que producen; con la intención de considerar una atención inmediata para disminuir secuelas físicas y psicológicas, pero también salvaguardar la vida del lesionado.
ATENCIÓN INICIAL DE LAS QUEMADURAS
viernes, 1 de enero de 2016
sábado, 4 de abril de 2015
Quemaduras eléctricas
Las quemaduras eléctricas incluyendo
aquellas causadas por corrientes eléctricas y relámpagos pueden causar daños severos no solo a
los tejidos blandos sino a la totalidad del cuerpo.
La energía eléctrica siempre
intentará fluir hacia la tierra, y mientras la energía entra al cuerpo buscará
un camino de menor resistencia para salir de él. Todos los tejidos entre la
entrada y la salida de la corriente estarán potencialmente lesionados debido al
calor extremo que produce la resistencia de las estructuras corporales a la
electricidad.
Mas aún,
debido a que el cuerpo, especialmente el corazón, produce su propia energía
eléctrica de sus reacciones químicas, las lesiones eléctricas pueden
alterar todas esas funciones, causando
latidos cardíacos irregulares e incluso paro cardíaco.
La
seguridad de la escena es crucial en las lesiones por quemaduras eléctricas
debido a la naturaleza extremadamente peligrosa de la fuente eléctrica. Siempre
asuma que la fuente eléctrica está cargada a menos que la fuente de poder ha
sido completamente inhabilitada. Nunca intente rescatar una víctima aun en
contacto con la fuente eléctrica a menos que Usted está debidamente entrenado
para hacerlo y el equipo necesario esté disponible.
Cuando trate las
lesiones por quemaduras eléctricas:
·
Nunca intente remover aun paciente de una fuente eléctrica a
menos que esté entrenado y equipado para hacerlo.
- Nunca toque aun paciente que aun está en contacto con la
fuente eléctrica.
- Administre oxigeno por medio de una mascarilla no
recirculante a 15 lpm o proporcione ventilación a presión positiva con oxigeno
suplementario si es necesario.
- Monitorice al paciente por un probable paro cardiaco. Esté
preparado para aplicar la R.C.P. y colocar el desfibrilador automático externo
en cuanto sea posible.
- Evalúe al paciente en busca de sensibilidad muscular con o
sin contracturas y cualquier actividad convulsiva.
- Siempre evalúe y busque una lesión de entrada y salida por
quemadura eléctrica. Todos los tejidos entre los anteriores se sospecha que
están lesionados aunque no estén visibles. El cuidado médico de emergencia para
lesiones de entrada y salida son los mismos que para otras quemaduras térmicas.
- Transporte al paciente lo antes posible. La mayoría de las
lesiones por quemaduras tendrán un inicio lento y el tejido subyacente o el
daño orgánico no puede ser rápidamente aparente. En estos pacientes debe
asumirse que tienen lesiones criticas, aun si las quemaduras aparentan ser
insignificantes.
viernes, 3 de abril de 2015
Lesiones por corriente eléctrica
La electricidad daña los tejidos al transformarse en energía térmica. El daño tisular no ocurre únicamente en el lugar de contacto con la piel, sino que puede abarcar a tejidos u órganos subyacentes a la zona de entrada o de salida de la corriente. El grado de lesión tisular depende de varios factores:
1. Intensidad de la corriente (en amperios), la cual, a su vez, depende del voltaje y de la resistencia de los tejidos al paso de la corriente (Intensidad = voltaje/resistencia). Habrá más daño a mayor voltaje y menor resistencia. Las lesiones más severas se producen por corrientes de alto voltaje (mayor de 1000 voltios), pero una descarga “doméstica” con una corriente alterna de 110 voltios, puede ser mortal. La resistencia de los tejidos es variable, teniendo mayor resistencia en el siguiente orden de mayor a menor: hueso, tendones, piel seca, piel mojada, musculo y tejido nervioso.
2. Trayecto de la corriente a través del cuerpo: si se pueden identificar los puntos de entrada y de salida (donde hallaremos carbonización de la piel, denominada necrosis coagulativa), se puede sospechar el pronóstico y la gravedad del proceso valorando los tejidos que han podido ser dañados por la corriente. Recordemos que los tejidos más superficiales se enfriarán antes que los profundos, por los que el calentamiento puede ocasionar lesiones más graves. En general, son peores los trayectos “horizontales” (por ejemplo, brazo-brazo), que los verticales (como hombro-pierna).
3. Duración del contacto con la corriente; a mayor tiempo de exposición, peores consecuencias. Tengamos además en cuenta otra consideración: la corriente alterna suele producir más daños que la corriente continua.
NOTA: El rayo constituye un caso especial: puede originar descargas de hasta 100.000.000 de voltios, con una energía de hasta 200.000 amperios. Es corriente directa, y suele producir mínimas quemaduras superficiales con patrón en forma de araña o arborescente y sin alteraciones metabólicas; sin embargo, es habitual la asistolia.
Manifestaciones clínicas
Las lesiones por electricidad poseen algunas peculiaridades que las diferencian de meras quemaduras, y que hay que recordar y tener en cuenta. Las lesiones cutáneas engañosamente pequeñas, pueden quedar superpuestas a amplias zonas de músculo y otros tejidos desvitalizados y necrosados que pueden liberar cantidades significativas de mioglobina y potasio, pudiéndose producir una insuficiencia renal aguda (IRA) e hiperpotasemia si no se mantiene una adecuada diuresis. Son frecuentes, así mismo, los síndromes compartimentales por edema muscular.
La causa más frecuente de muerte inmediata es la parada cardiaca por asistolia o fibrilación ventricular. Puede haber parada respiratoria primaria por el paso de corriente a través del cerebro, o por tetanización de los músculos respiratorios. En el primer caso es frecuente el estado de coma, y puede desarrollarse edema cerebral en las horas o días siguientes.
Complicaciones según la afectación de los siguientes aparatos o sistemas.
Sistema circulatorio (corazón): Fibrilación ventricular (alto voltaje), o asistolia (rayo), o arritmias, incluyendo bradiarritmias; vasos sanguíneos: Obstrucción vascular con necrosis secundaria, sangre: hemólisis.
Sistema respiratorio: paro respiratorio, edema orofaríngeo que puede ocasionar asfixia, contusión pulmonar.
Sistema nervioso central; pérdida de conocimiento, desorientación, cefalea persistente, edema cerebral, convulsiones, hemorragia crebral o subaracnoidea.
Sistema nervioso periférico: lesiones medulares, neuropatía periférica, distrofia simpática refleja.
Sistema locomotor (músculo): necrosis muscular con mioglobinuria, síndrome compartimental.
En huesos: fracturas; luxaciones; lesiones vertebrales.
Sistema digestivo: dilatación gástrica, vómitos, hemorragia digestiva, úlceras de yeyuno e ileon.
Sistema urinario: necrosis tubular renal por mio o hemoglobinuria.
Tambien se producen complicaciones metabólicas: acidosis metabólica, hiperpotasemia por necrosis muscular.
Tratamiento
La primera medida prehospitalaria a tomar es el aislamiento de la víctima, separándola de la corriente eléctrica con precaución de no tocar el conductor: cortar antes la corriente, utilizar si es posible guantes fuertes de goma o un objeto no conductor.
1. Actitud en el lugar del accidente
Si hay paro cardiorrespiratorio han de iniciarse las maniobras de reanimación en el lugar del accidente mediante reanimación cardio-pulmonar básica (RCP), o avanzada si se dispone, hasta que la víctima se recupere, incluyendo por tanto, durante el trayecto al hospital más cercano en la abulancia. Se recomienda prolongar los intentos de reanimación en parada cardiaca post-descarga eléctrica, ya que se ha podido reanimar a los pacientes después de 4 horas de parada. La midriasis en estos casos carece, por tanto, de carácter diagnóstico y pronóstico. Además puede darse el caso de que los músculos respiratorios estén en situación de parálisis, por la electricidad recibida, durante más tiempo que el miocardio, pudiendo haber reanimación cardiaca y persistir la parada respiratoria de origen periférico por parálisis muscular.
2. Actitud durante el traslado
Bien durante el traslado, o bien durante la espera de la ambulancia, si se dispone de medios para ello, se ha de prestar atención a los siguientes aspectos:
1. Como ya se ha comentado, es frecuente que la víctima entre el ritmo cardiaco de fibrilación ventricular, por lo que la monitorización ha de ser inmediata, y se seguirá de la actuación por protocolos estandar.
2. La vía aérea ha de estar permeable. Para ello y para prevenir la aspiración pulmonar, se aconseja la intubación traqueal precoz.
3. Se han de buscar los puntos de entrada y de salida de la lesión, para establecer una estimación de los tejidos dañados.
4. De forma rutinaria se aconseja administrar manitol 20% 1-2 gr/kg de peso, para prevenir la mio o hemoglobinuria, salvo en los casos de lesión por rayo.
5. Se abrigará el paciente para evitar la hipotemia.
6. En caso de presentar convulsiones, se aconseja la administración intravenosa de diacepan, de 3 a 10 mg.
Electrocutado
Reflexiona sobre la importancia del análisis de la escena para actuar, evitar la visión de túnel. Recuerda,primero yo, después yo y finalmente yo.
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