martes, 24 de marzo de 2015

Quemaduras, cuestión de pobreza

Hace cinco años Vusi, que entonces tenía 13 años, sufrió quemaduras graves. Una noche se despertó envuelto en llamas: una vela se cayó durante la noche y prendió su manta, y poco después el fuego invadió toda su habitación. Las llamas le quemaron la cara, las manos y los pies.
Después de pasar muchos meses en el hospital, Vusi volvió a su hogar llevando prendas de contención elásticas de color marrón para el rostro y las manos a fin de que las cicatrices no crecieran excesivamente ni sobresalieran, como sucede a menudo.
Desde el principio, Vusi estaba muy susceptible en lo que respecta a su apariencia. En la calle y en la escuela se reían de sus prendas compresivas, que se asemejaban a una máscara, y lo comparaban con un personaje de televisión enmascarado. La prolongada estadía en el hospital y el estrés psicológico le causaron problemas en la escuela, retardando su escolarización. Pese a todas estas dificultades, Vusi se ha convertido en una persona simpática, amistosa y con una sonrisa encantadora. Le gusta mucho la música y dedica parte de su tiempo a labores de voluntariado con niños ciegos y otros discapacitados, alentándoles a que hagan más ejercicio.
La primera organización africana de ayuda a los quemados, Children of Fire, ayuda desde hace 12 años a los niños que han sufrido quemaduras graves, de modo que puedan someterse a intervenciones quirúrgicas complejas y recibir tratamiento y educación. Actualmente esta organización también se dedica a los problemas de seguridad en la comunidad, informa a las personas en riesgo acerca de cómo prevenir las quemaduras por fuego y les enseña a prestar primeros auxilios y a combatir los incendios. También ayuda a los inventores de cocinas y estufas de queroseno o de biocarburante a divulgar más sus inventos, e igualmente promociona el uso de candeleros más seguros.
En junio del 2007, 15 adolescentes que habían sobrevivido tras sufrir quemaduras, junto a otros jóvenes voluntarios, subieron al Kilimanjaro en una campaña para concientizar respecto a las quemaduras y los medios para prevenirlas, así como para promover la tolerancia hacia las personas discapacitadas y desfiguradas. Vusi fue uno de los que subieron hasta más de cinco mil metros y otros 12 llegaron a la cumbre.
Esta historia se repite con frecuencia en México y de me deja entrever que las quemaduras son también una cuestión de pobreza social y económica que deja grandes secuelas físicas, estéticas, fisiológicas y psicológicas.

¿Qué opinas?

Informe mundial sobre prevención de las lesiones
Consultado: 24/03/2015


5 comentarios:

  1. Buena informacion deveria subir mas informacion asi

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  2. a mi forma de ver es mas pobreza de mente y espiritu de no respetar la integridad y el valor de cada persona, pero apesar de eso seguir dando o mejor de ti es un gran logro

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  3. creo que mas que la pobreza es el descuido de cada acto que realizamos nunca damos la importancia a los daños que nos podemos ocasionar en cada cosa realizada, pero lo importante es salir adelante despues de cada daño.

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