Las quemaduras son lesiones de los tejidos producidos por una agresión cutánea por cualquier agente de energía térmica transmitida por radiación, productos químicos, contacto eléctrico… que producen desnaturalización de las proteínas, edema y pérdida de líquido intravascular. La gravedad varia según la extensión, profundidad y localización de la lesión en la piel.
En el Sistema Nacional de Salud en su Informe semanal de casos nuevos de enfermedades, las quemaduras, en nuestro país es un padecimiento cada vez más frecuente a la par con la industrialización y la modernidad, convirtiéndose en un problema de la Salud Pública en México.
Con respecto a la Morbilidad en el año 2003 dentro de las 20 principales causas de enfermedad ocupan el vigésimo tercero lugar con 114 840 casos y tasa de incidencia de 110.20. Para el año 2008 ocupó el vigésimo lugar con 117 435 casos y tasa de incidencia de 110.08 ambas tasas por 1000 000 habitantes. La distribución en las entidades federativas tomando la tasa de incidencia por 1000 000 habitantes en 2008 fue la siguiente; el estado de Nuevo León ocupó el primer lugar con 195.56; el segundo lugar para el estado de Colima con 175.14; en tercer lugar Sinaloa con 172.64; cuarto lugar Chihuahua con 170.09 y el quinto lugar es para Quintana Roo con 168.65 por 100 000 habitantes. Las entidades federativas con una tasa de incidencia baja fueron; Chiapas con 35.96; México con 57.57; Tlaxcala con76.26; Tabasco con 76.28 y Oaxaca con 76.91 por 100 000 habitantes.
Una quemadura grave genera un patrón de la lesión más devastadora que pueda sostener un ser humano y sobrevivirla. Este tipo de injuria lo desconecta súbitamente de su medio ambiente y de su relación con el entorno, le produce sufrimiento (dolor y tormento mental), lo expone a riesgo importante de morir, a impedimentos funcionales y a deformidades severas. Cuando este paciente regresa a su hábitat, encuentra que ha sobrevivido a su quemadura a un costo personal, familiar y social que nunca podrá ser calculado y que su inserción en la sociedad y al rol productivo realmente se hace difícil y traumática.
No cabe duda que las quemaduras constituyen una de las lesiones traumáticas más graves que puede sufrir un sujeto, debido a la pérdida de piel quemada, las alteraciones fisiopatológicas que ocurren en su organismo, el dolor, la complejidad del tratamiento, el tiempo tan prolongado de curación, las secuelas funcionales y estéticas.
Por estas razones, médicas, humanísticas, psicosociales y económicas las lesiones térmicas han de ser encaradas por un personal experto en el tratamiento de quemaduras. El abordaje de este problema, por un equipo multidisciplinario de profesionales de la salud, especializados y trabajando coherentemente en un centro dedicado a servir un manejo de excelencia, es la única garantía de salvar a un individuo con quemaduras graves y de regresarlo a la sociedad como un ente útil. Esto deriva a una atención inicial prehospitalaria razonada.
federativas
tomando tasa de incidencia por 1000 000 habitantes en 2008 fue la
siguiente; el estado de Nuevo León ocupó el primer lugar con 195.56; el segundo
lugar
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